¿Qué tan seguido nos enteramos de algo nuevo que nos trae una sensación de bienestar e independencia y no podemos esperar a decirle a todos nuestros familiares y amigos sobre esto, sólo para ver la falta de interés de su parte? Nos sentimos sorprendidos e incluso molestos que ellos no entiendan lo increíble de esta novedad y lo mucho que podría ayudarlos.
Les compramos libros y entradas para conferencias, les hacemos citas, y hasta acabamos siendo inconvenientes para nuestros parientes y amigos, pero ellos no nos quieren escuchar. ¿Por qué es que aún los más cercanos a nosotros no comparten nuestra pasión por el conocimiento espiritual o las técnicas de superación?
¿Has oído la expresión "cuando el estudiante está listo, el maestro vendrá"? No es una coincidencia que no sea a la inversa - un profesor que está listo tendrá un estudiante. La razón es nuestro nivel interno de compatibilidad con diferentes temas e incluso si todos siempre evolucionamos y mejoramos, lo hacemos a un ritmo diferente y de diferentes maneras.
Nuestras experiencias en la vida nos hacen tener preferencias: algunos se vuelven matemáticos, algunos artistas, algunos disfrutan ver los deportes, algunos a participar en debates intelectuales. La pasión de una persona podría ser algo de poco interés o incluso aburrido para otro. Por lo tanto, si realmente amas a esas personas, dales una oportunidad y déjalos seguir su propio proceso evolutivo. Por supuesto, siempre influirás en ellos por el mero hecho de tu presencia, pero entre menos activamente trates de convencer a los demás de que “estás en lo correcto", más oportunidades tendrás para interesarlos en el tema. Habla acerca de tu pasión, pero sólo en cómo te afecta a tí, comparte tus sentimientos acerca de él, muestra el gozo que obtienes por tu sincero conocimiento, pero no le pidas nunca a nadie compartirlo si no les interesa.
No creas, sin embargo, que tus intenciones nobles se perderán para siempre para la humanidad. No podemos entrar en la cabeza de nadie y hacerles pensar de la forma en que lo hacemos o queremos que ellos piensen (en cualquier caso esa no es una intención noble), pero cuando vivimos nuestra verdad, aquellos que necesitan nuestra ayuda nos encontrarán. Ellos vendrán y te preguntarán, "¿Qué es lo que sabes, que te hace ser así?" Y entonces tendrás la audiencia más agradecida, los estudiantes más respetuosos, y esta experiencia te dejará sintiendo empoderada. ¡Es una situación en la que todos ganan! Por lo tanto, deja a tus amigos, cónyuge e hijos a ser quienes son. Díles que tus conocimientos están aquí para ellos, si lo necesitan, y busquen la felicidad en su propia vida. Aprender, desarrollar, mejorar, pero no esperes el aplauso de los demás, porque quizás nunca lo escuches.
Entonces, ¿qué? Hazlo por ti, simplemente porque no puedes de otra manera. Y no creas que eres responsable de la iluminación de los demás, excepto de ti mismo. Estate disponible y listo, pero nunca preocupado de que ellos "no no lo entienden". Lo harán. Cuando sea el momento adecuado.